Ronald Salas ya viene siendo un habitual de las filas Guerreras y parece que fue ayer cuando debuto contra Liberia Mía (hoy las Águilas) jugando los últimos 20 minutos inaugurándose junto con Julio Elizondo. Un jugador que ha seguido todos los procesos del club y que cuando fue separado de alto rendimiento era porque se sabía que tenía un futuro en primera división. Pero Salas tiene madera de futbolista por herencia, porque su padre también jugó en los 70 para el Pérez y algunos de sus tíos también fueron futbolistas en categorías inferiores.
Hoy se ha convertido en ‘casi’ imprescindible en la alineación Guerrera, no solo por su juego sino por la confianza que está dando al resto de sus compañeros de generación como Néstor Monge u Obando.
El jugador sabe lo que quiere y está luchando día con día por mejorar su pertenencia al club “Ambición no, sino seguir trabajando y las cosas se dan por si solas” y lo hace de la manera más inteligente, esforzándose y aprendiendo en los entrenamiento para luego poder reflejarlo en los 90 minutos de juego. “El tiro se practica, más que todo los sábados, que se practica táctica fija y nos quedamos pateando después del entrenamiento” así es como se entrena el futbolista para poder optar por golear.
“El primer tiempo tuve mi oportunidad y quise pegar y no me salió, entonces le pego fuerte hubo un desvió y el gol que lo grite con todo“ese es el recuerdo de Salas para el gol, el primer gol de su carrera.
“Ahora viene seguir trabajando y seguir sacando esos tres puntos que son en Guápiles, importantísimos para seguir” Salas sabe que desde el pitazo final el gol es pasado, un lindo recuerdo, pero hay que pensar en el próximo reto.
Publicado el : 15-Mar-2010
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